La capital nipona no deja de ser una gran desconocida para el mundo occidental. Si tuviéramos que definirla, los adjetivos que más rápidamente se vienen a la cabeza son: alocada, extravagante e inexplicable, así es Tokyo. No deja de sorprendernos un país que combina a la perfección lo tradicional y lo más moderno, un país en el que sus habitantes siguen visitando templos que predicen su futuro y a la vez han inventado lavabos con música a la carta (si es que nos dan mil vueltas en todo).

De todos modos, como no hay mejor manera de conocer una ciudad o un país que adentrándose en ellos e intentar adaptarse a sus costumbres, sus hábitos gastronómicos e incluso sociales, os invitamos a conocer mejor Tokyo y os aseguramos que si viajáis a la capital nipona haréis cosas que no podríais hacer en ningún otro lugar.

1. Ponerse las botas de sushi en Tsukiji.

Si sois unos amantes del sushi, Japón es sin duda vuestro destino, concretamente la lonja de Tsukiji, la más grande del mundo. En Noviembre la cambian de sitio y la reubicarán en Toyosu, en la bahía de Tokyo, pero mientras tanto aún estáis a tiempo de visitar este maravilloso mercado de pescado. Por él pasa la mayoría de pescado de la ciudad, antes de convertirse en ese delicioso sashimi que tanto os gusta.

Eso sí, tendréis que madrugar bastante para poder visitarla, sólo admiten 120 visitantes al día, en dos turnos, que pueden contemplar la subasta desde una galería y después pueden disfrutar de un delicioso desayuno de sushi. El bar de sushi más famoso es el Daiwa Sushi, ante el que la gente hace largas colas para probar un producto de calidad increíble.

El sushi en Tokyo sabe mucho mejor

2. Bailar con robots.

Sí, habéis leído bien, con robots. Cómo ya hemos dicho anteriormente, Tokyo a veces tiene estas extrañas costumbres que nos parecen una locura, pero esa es la gracia de la cuestión. El Robot Restaurant de Shinjuku nos da la oportunidad de viajar al futuro y bailar con robots en un espectáculo de luces y música que no os dejará indiferentes.

3. Dormir en cápsulas.

¿Para qué dormir en grandes camas con espacio para poder estirarse cómodamente? En los famosos hoteles-cápsula podréis dormir en pequeñas habitaciones en las que sólo cabe una persona y hay ciertas normas: quitarse los zapatos al entrar, dejar la ropa en taquillas y ponerse un kimono especial para moverse por las instalaciones. No os lo recomendamos si sois claustrofóbicos.

Hotel-cápsula4. Conocer el futuro en un templo Sintoísta.

Aquí es donde llegamos a la parte más tradicional de la cultura japonesa. Los habitantes nipones son muy dados a la predicción de su futuro y, para ello, se dirigen a los templos Sintoístas. En estos lugares, cuando entras te dan un omikuji (papel de la suerte) y en alguno de ellos hay incluso fuentes de los deseos.

Si os interesan las tradiciones más antiguas de Japón, el templo más grande en Tokyo es el Meiji-jingu, en Harajuku. El mejor momento para pasearse por este templo es la primavera, con todos los cerezos en flor. Millones de personas se reúnen para disfrutar de ese momento único.

El templo Meiji-jingu y los omikuji 5. Visitar el cruce de Shibuya.

Seguramente una de las imágenes más reconocidas de Japón sea la del abarrotado cruce de Shibuya, ese cruce lleno de luces de neón y edificios enormes. En él confluyen exactamente seis calles y pueden llegar a concentrarse más de 1.000 personas cruzando a la vez… ¡Y sin chocarse! Si os agobiáis con las aglomeraciones no vayáis de paseo por allí y mucho menos en metro, pero vale la pena visitarlo ya que es el centro de la cultura joven japonesa y un buen lugar para gastar nuestros ahorros en tiendas.

Cruce de Shibuya

Así que ya sabeis, si queréis bailar con robots o conocer vuestro futuro, Tokyo es vuestro destino. No lo dudéis más y atreveros con la capital nipona, quien sabe, tal vez en el cruce de Shibuya encontréis el amor entre tanta gente.

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